No se puede dar lo que no se tiene.
Es una frase cliché…
pero la entendí con claridad una noche, manejando camino a correr.
En muchas ocasiones, las personas no te hablan a ti.
Se hablan a ellas mismas a través de ti.
Cuando escuchas comentarios, opiniones o consejos, muchas veces quien los expresa está midiendo sus propias capacidades y su estado emocional… usando como referencia tu situación.
Como si fueras un espejo.
Las personas proyectan lo que son
Cuando alguien te dice:
“No puedes”
“Eso es muy difícil”
“Eso da miedo”
no siempre está hablando de ti.
Está expresando sus miedos, sus inseguridades y sus creencias limitantes.
Porque una persona que ha corrido más de un maratón no te dirá que es imposible.
Una persona que ha alcanzado un alto nivel en algo no te dirá que tú no puedes.
Quien ha vivido el proceso sabe que es posible.
En cambio, quien no ha logrado lo que desea… muchas veces transmite su frustración en forma de consejo.
El problema no es la intención
Y aquí es donde se vuelve más delicado.
Muchas de estas personas no tienen mala intención.
No buscan dañarte.
De hecho, pueden quererte.
Pueden pensar que te están ayudando.
Pero lo que transmiten no es claridad…
es miedo.
Por eso, no todo el que quiere ayudar está listo para hacerlo.
No solo se trata de protegerte…
No se trata solo de identificar este tipo de influencias.
También se trata de no convertirte en una de ellas.
Porque tú también eres un espejo para otros.
Trabajarte antes de ayudar
Aquí es donde la frase cobra sentido real:
No se puede dar lo que no se tiene.
Si no trabajas en tus miedos,
transmitirás miedo.
Si no crees en ti,
difícilmente creerás en alguien más.
Si no desarrollas tu autoestima,
no podrás ver el valor en otros.
En relaciones ocurre igual:
Si no sabes poner límites contigo mismo,
no sabrás respetar los de otra persona.
Si no te esfuerzas por lo que quieres,
no valorarás el esfuerzo ajeno.
La analogía
Visualízalo así:
Somos recipientes.
Cada persona tiene un contenido dentro.
Cada vez que hablas con alguien, estás compartiendo lo que llevas.
Antes de dar…
asegúrate de que lo que hay dentro de ti es sano.
Y antes de recibir…
asegúrate de que no estás aceptando contenido que contamine tu forma de pensar.
Cierre
No todo lo que te dicen es sobre ti.
Muchas veces es un reflejo de quien lo dice.
Y de la misma forma,
no todo lo que tú dices es sobre los demás.
También habla de ti.
Por eso, antes de intentar levantar a alguien…
asegúrate de no estar llevándolo más abajo sin darte cuenta.
Nefthaly A. Price K.
Fundador - More Than Game (MTG)
