La actividad física cumple un rol fundamental en el desarrollo de los niños. No se trata únicamente de moverse o gastar energía, sino de un proceso mucho más profundo que impacta su cuerpo, su mente y su manera de relacionarse con el mundo.

 

Desde edades tempranas, el movimiento se convierte en una herramienta clave para que el niño se conozca, se regule y se fortalezca en distintos aspectos de su vida.

 

A continuación, te explicamos qué desarrolla la actividad física en un niño y por qué es tan importante.

 

 

🧠 Control corporal y conciencia del movimiento

 

La actividad física ayuda al niño a conocer su cuerpo y a entender cómo funciona en el espacio. Aprender a correr, saltar, lanzar o coordinar movimientos le permite desarrollar control corporal, equilibrio y orientación.

 

A través de la repetición, el niño comprende que para dominar una acción necesita practicarla. Cada intento es una oportunidad de mejora. Esto le enseña que si algo no le sale hoy, con constancia puede aprenderlo mañana.

 

Aquí aparece uno de los aprendizajes más importantes: entender los procesos. Nada se logra de inmediato, pero todo puede mejorar con práctica.

 

 

💪 Salud física y fortalecimiento del cuerpo

 

Cuando un niño aprende a moverse correctamente, su cuerpo se fortalece de manera natural. La actividad física mejora su postura, fortalece músculos y articulaciones, y reduce el riesgo de movimientos bruscos o inadecuados que puedan causar molestias o lesiones.

 

Además, el cuerpo se acostumbra a patrones saludables de esfuerzo, descanso y recuperación. Esto no solo mejora su rendimiento físico, sino que construye hábitos que impactan positivamente su salud a largo plazo.

 

Un niño activo es un niño con mayor energía, resistencia y una mejor relación con su propio cuerpo.

 

 

🤝 Socialización y convivencia

 

El deporte y la actividad física cumplen un papel clave en la socialización. Ya sea en actividades individuales o grupales, el niño aprende a seguir indicaciones, a respetar normas y a convivir con otros.

 

En deportes grupales, aprende a coordinarse con compañeros, a entender que cada persona tiene habilidades distintas y a manejar errores propios y ajenos. En actividades individuales, aprende a responsabilizarse de su propio proceso.

 

Esto le permite desarrollar tolerancia, respeto, cooperación y la capacidad de enfocarse en lo que sí puede controlar.

 

 

❤️ Gestión emocional y mentalidad

 

La regulación emocional es uno de los mayores beneficios de la actividad física, especialmente cuando existe una guía adecuada por parte del instructor.

 

A través del entrenamiento, los niños aprenden a manejar la frustración, el error y la exigencia. Comprenden que no siempre las cosas salen como esperan y que el progreso toma tiempo.

 

Por ejemplo, cuando un niño repite un ejercicio semana tras semana y nota que puede hacer un poco más que antes, entiende el valor del esfuerzo constante. Aprende que compararse con otros no define su valor, sino que cada persona tiene talentos y ritmos distintos.

 

La actividad física enseña disciplina, no como rigidez, sino como claridad: saber qué se quiere lograr y qué se debe hacer para alcanzarlo.

 

 

🧩 Más allá del deporte

 

En MTG entendemos que la actividad física no es el fin. El objetivo no es únicamente que un niño aprenda a jugar baloncesto, voleibol u otro deporte.

 

Utilizamos el movimiento y el deporte como herramientas para que el niño desarrolle una base sólida que le sirva en distintos ámbitos de su vida: emocional, social y personal.

 

En MTG no entrenamos atletas.

Entrenamos personas.

 

Nefthaly Price

Fundador – More Than Game (MTG)